Los detenidos por la agresión ocurrida el pasado 2 de mayo en Margen Sur continuarán con prisión preventiva. Se trata de Pedro Jesús Flores y Maximiliano Burgoa, ambos de 18 años, junto a Jonathan Gastón Iván Burgoa Albarracín, de 37, padre de uno de los jóvenes.
La causa se originó tras un violento episodio en el que los acusados habrían atacado a un hombre en el marco de un conflicto relacionado presuntamente con el robo de una bicicleta.
El Juzgado de Instrucción Nº3 resolvió procesarlos por el delito de “lesiones” y mantener su detención debido a distintos riesgos procesales. Actualmente, los tres permanecen alojados en Ushuaia.
Días después de haber sido trasladados a la Unidad de Detención Nº1, los acusados fueron víctimas de una feroz golpiza dentro del pabellón B del penal. Por este hecho se iniciaron dos investigaciones judiciales.
La primera apunta contra los internos que habrían participado de la agresión, la cual estaría vinculada a problemas previos entre los recién ingresados y la pareja de un preso. Hasta el momento no hay responsables identificados, ya que las cámaras de seguridad del pabellón fueron alteradas.
La segunda investigación surgió a partir de una denuncia presentada por familiares de los detenidos contra el director de la cárcel, Raúl Ciares. Según indicaron, habían advertido sobre el peligro que corrían los internos antes de su ingreso al pabellón donde finalmente ocurrió el ataque.










