Después de romperla en Miami, Franco Colapinto desembarca en Canadá en su punto más alto dentro de la Fórmula 1. El paddock ya habla de él, en Alpine se frotan las manos y la hinchada argentina está completamente encendida.
El chip cambió para este fin de semana. Ya no se trata solo de acumular kilómetros en el Alpine; tras el gran impacto deportivo en Estados Unidos, el piloto de Pilar llega a Montreal con la confianza por las nubes y el respeto ganado de la grilla. El pibe plantó cara en un circuito complejo, aguantó el ritmo a puro carácter, defendió como un consagrado y metió su mejor tarjeta en la F1. Ya no es una promesa: es un hecho.
Un trazado sin margen de error
El Gilles Villeneuve es una pista extrema. Muros pegados, frenadas a fondo y rectas donde un milímetro de error te deja afuera. Un circuito ideal para medir el verdadero nivel de los pilotos, donde Colapinto buscará demostrar que está para pelear de igual a igual.
La evolución del auto acompaña y el argentino no deja pasar una oportunidad. La sintonía con el equipo en la radio y el diseño de las estrategias confirman que dejó atrás la etapa de adaptación para pasar directamente al modo ataque.
Agenda del fin de semana (Hora Argentina)
- Viernes: Prácticas libres.
- Sábado: Clasificación.
- Domingo (17:00 hs): Carrera principal.
El entusiasmo alrededor de la F1 recuperó el brillo de las mejores épocas. Cada salida a pista se vive con una tensión especial y la certeza de que el argentino no va a achicarse ante ningún gigante de la categoría.
“dale nene”…








