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Nada que festejar: Milei ajustó 14 puntos del PBI, casi cinco presupuestos de ayuda social

El gasto primario de la Administración Pública Nacional acumula una caída equivalente a 14 puntos del PBI entre 2023 y 2026, según un informe del IARAF. El ajuste de este año sería el mayor desde el inicio de la gestión y las ayudas sociales y asignaciones familiares ya acumulan una baja real del 30,6 por ciento.

El gobierno de Milei saldrá a celebrar un año más de motosierra, luego de haber conseguido el tristemente célebre récord de llegar al tercer año de gestión con una reducción del gasto primario de la Administración Pública Nacional que, de sostenerse durante los últimos cuatro meses de 2026 el ritmo registrado hasta agosto, acumulará una baja equivalente a 14 puntos porcentuales del Producto Bruto Interno (PBI). El dato surge de un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), que analizó la evolución del gasto devengado de la Administración Pública Nacional (APN) y proyectó que al cierre del año representará apenas el 12,4 por ciento de la economía, frente al nivel registrado en 2023. Para tomar dimensión, el tijeretazo en el ajuste equivale a cinco presupuestos completos en prestaciones de asignaciones sociales o su peso total para 2023 dentro de la Ley de Leyes.

El ajuste no se distribuyó de manera uniforme entre las distintas partidas. Las transferencias corrientes a provincias y municipios acumulan hasta agosto una caída real del 86,6 por ciento, mientras que los bienes de uso, donde se incluye la obra pública, retrocedieron 83,6 por ciento. También se redujeron 62,1 por ciento las transferencias a empresas públicas y fondos fiduciarios y 59,3 por ciento las otras transferencias al sector privado, que incluyen subsidios económicos a la energía y al transporte. En paralelo, las ayudas sociales a personas y asignaciones familiares bajaron 30,6 por ciento en términos reales respecto del mismo período de 2023. 

En 2023, las ayudas sociales a personas y asignaciones familiares representaban el 16 por ciento del gasto primario de la APN. Ese gasto equivalía a alrededor del 2,9 por ciento del PBI si se toma como referencia el gasto primario ejecutado de la Administración Nacional de ese año. Por lo tanto, los 14 puntos porcentuales de PBI de reducción acumulada proyectados por el IARAF representan una magnitud cercana a cinco veces el presupuesto anual que tenía esa partida en 2023. No se trata, entonces, de que el Gobierno haya eliminado el equivalente a un presupuesto de ayudas sociales, sino de una reducción acumulada que supera ampliamente esa magnitud. El informe del IARAF pone el foco el gasto devengado, es decir, las obligaciones que el Estado reconoce y compromete durante un período, y no solamente los pagos efectivamente realizados. Según el instituto, la APN representa aproximadamente el 85 por ciento del gasto del Sector Público Nacional no Financiero (SPNNF), por lo que su evolución constituye el primer tramo de la política de reducción del gasto impulsada desde el Ejecutivo. 

Empezó en 2024 y se profundiza en 2026

La comparación del IARAF parte de 2023, último año completo previo a la llegada de Milei al Gobierno, y sigue la evolución mensual del gasto primario devengado hasta agosto de 2026. En los primeros ocho meses de este año, la caída real acumulada respecto del mismo período de 2023 llegó al 32,1 por ciento. La contracción no comenzó en la segunda mitad de 2026 ni es consecuencia de una decisión presupuestaria reciente. Según el informe, en enero de este año la caída acumulada respecto de 2023 era de 19,4 por ciento; en febrero llegó al 27,5 por ciento y en marzo se ubicó en torno al 30,8 por ciento. Desde entonces se mantuvo en un rango de entre 31 por ciento y 32 por ciento, hasta alcanzar el 32,1 por ciento en agosto. El IARAF señala que esta evolución muestra que “la reducción del gasto se hizo desde un primer momento, al inicio de la gestión”, y que se mantuvo durante el período analizado. 

El gasto primario de la APN había perdido cuatro puntos del PBI en 2024 respecto de 2023 y otros 4,6 puntos en 2025. Para 2026, el instituto proyecta una reducción adicional de 5,4 puntos. La suma de las tres variaciones lleva la contracción acumulada a aproximadamente 14 puntos porcentuales del PBI. Son dos formas diferentes de medir el mismo ajuste. El 32 por ciento corresponde a la caída real del gasto primario de la Administración Pública Nacional entre períodos comparables, descontando el efecto de la inflación. Los 14 puntos, en cambio, reflejan cuánto se redujo el gasto como proporción del producto de la economía. Es decir, no significan que el Estado haya dejado de gastar una cantidad de dinero equivalente al 14 por ciento del PBI en un solo año, sino que el peso del gasto primario de la APN sobre la economía se redujo acumulativamente en esa magnitud durante los tres años.

El propio informe plantea, como proyección, que, si durante septiembre, octubre, noviembre y diciembre se mantiene la reducción real observada hasta agosto, el gasto primario de la APN cerraría 2026 en 12,4 por ciento del PBI. Con ese supuesto, la caída de este año sería la mayor de los tres ejercicios de la gestión.